| A su vez, el alcantarillado de
la capital, La Habana, que contaba con casi 50 años
de construido, resultaba insuficiente y necesitaba una urgente
reconstrucción. La única planta de depuración
de aguas residuales, enclavada en Santa Clara, se encontraba
abandonada, y los alcantarillados de Holguín, Guantánamo
y Pinar del Río, que llevaban varios años en
construcción, no habían comenzado a dar servicio.
En cuanto a la
capacidad de almacenamiento de agua, sólo existían
13 pequeños embalses, distribuidos en las provincias
de Camagüey, Villa Clara, Holguín y Santiago
de Cuba.
Surgimiento e institucionalización de la Voluntad
Hidráulica
En las condiciones de subdesarrollo económico que
confrontaba Cuba al triunfo de la Revolución en 1959,
los recursos hidráulicos, a pesar de su innegable
importancia para el progreso humano, no corrían mejor
suerte que el resto de su riqueza natural, sometida al saqueo
y la explotación rapaz neocolonialista de la economía
cubana.
Como el resto de los recursos, los hidráulicos se
convierten en patrimonio común que deben ser empleados
sabia y técnicamente en provecho de toda la sociedad,
en función del abastecimiento de agua potable a toda
la población, del desarrollo agrícola e industrial,
de prever y paliar los embates de la naturaleza como son
los ciclones y la sequía. Así surge, impulsada
por el co. Fidel Castro, la voluntad de desarrollar los
recursos hidráulicos, y dar el lugar que le corresponde
a la hidráulica en la vida social y económica
de Cuba.
1962
Pero para que esta Voluntad Hidráulica se llevara
a vías de hecho fue necesario sentar las bases de
su organización, fue necesaria su institucionalización.
De ahí, que el Gobierno Revolucionario del Estado
Cubano, en virtud de la promulgación de su Ley No.
1049 del 10 de agosto de 1962, crea el Instituto Nacional
de Recursos Hidráulicos.
Presidida por el Comandante Faustino Pérez Hernández,
esta primera institución tuvo la ardua tarea de colocar
los cimientos del trabajo hidráulico en el comienzo
del período revolucionario al:
• Diseñar la primera estrategia nacional para
poner los recursos hidráulicos en función
del desarrollo económico del país e iniciar
un ambicioso programa de construcciones hidráulicas.
• Asumir la atención de los servicios de acueducto
y alcantarillado, incorporando a su sistema la Empresa Operadora
de Acueductos y Alcantarillados del Ministerio de la Construcción,
la cual tuvo su origen en la Comisión Nacional de
Acueducto y Alcantarillado (CONACA), constituida como "corporación
oficial autónoma" en marzo de 1959 por la Ley
No. 168 del Gobierno Revolucionario, para asumir la administración,
operación y mantenimiento de todos los acueductos
y alcantarillados del país.
1969
Necesidad de un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles,
nuevas concepciones y planes dan como resultado la fusión
del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos con
una nueva entidad, el DAP (Desarrollo Agropecuario del País)
en mayo de 1969.
Esta fusión con el DAP da como resultado la creación
dentro de éste del Grupo Hidráulico Nacional
y del Grupo de Hidrología Urbanística. El
primero asume la dirección técnica del programa
de desarrollo hidráulico:
• Desarrollando investigaciones y proyectos de obras
hidráulicas.
• Realizando investigaciones sistemáticas (observaciones
del ciclo hidrológico).
• Supervisando las construcciones que ejecutan las
brigadas del DAP.
• Iniciando la organización de la explotación
de las obras hidráulicas.
Al Grupo de Hidrología Urbanística se le asigna
la dirección de la actividad de acueducto y alcantarillado,
por lo que:
• Desarrolla investigaciones y proyectos de sistemas
de acueducto, alcantarillado y drenaje pluvial.
• Supervisa las construcciones de estos sistemas que
ejecutan las brigadas del DAP.
• Ejecuta la operación y mantenimiento de dichos
sistemas.
1977
Los avances logrados en el desarrollo agrícola e
industrial y en la calidad de vida de la población
cubana, conllevan a una mayor demanda de agua, la cual exige
una institución acorde a los retos a enfrentar para
satisfacer dicha demanda. A finales de 1976, al disolverse
el DAP sus funciones pasan a diferentes organismos, creándose
oficialmente en enero de 1977 el Instituto de Hidroeconomía
adscrito al Ministerio de la Construcción.
El Instituto de Hidroeconomía asume, por encargo
de la Administración Central del Estado, las funciones
de ejecutar y controlar la aplicación de la política
estatal y de gobierno en relación a la planificación
y control de los recursos hidráulicos, así
como la rectoría de la actividad de acueducto y alcantarillado
que ejecutan los gobiernos locales. A estos efectos:
• Propone y controla el Plan de Uso del Agua.
• Desarrolla investigaciones y proyectos de obras
hidráulicas, acueducto y alcantarillado.
• Ejecuta las investigaciones sistemáticas
(observación del ciclo hidrológico) y el control
de la calidad de las aguas.
• Ejerce la función de inversionista de las
obras hidráulicas que ejecutan las empresas del Ministerio
de la Construcción.
• Ejecuta la explotación de las obras hidráulicas.
Se inicia la organización de los Complejos Hidráulicos.
• Realiza la mayor parte de la perforación
de pozos.
• Desde el nivel central ejerce la rectoría
de la actividad de acueducto y alcantarillado que es administrada
por los gobiernos locales.
1987-1989
El período comprendido entre 1987 y 1989 marca otro
hito en el desarrollo de los recursos hidráulicos
en Cuba, al impulsarse la terminación de varias obras
hidráulicas y la construcción de muchas nuevas.
Este hecho se conoce como "la recuperación de
la Voluntad Hidráulica".
Como hecho lógico del impulso y reorganización
de la actividad hidráulica en Cuba y con el fin de
perfeccionar, potenciar y jerarquizar la rectoría
de los recursos hidráulicos, es también en
1989, a través del Decreto-Ley No. 114 del 6 de junio,
que se crea un nuevo Organismo de la Administración
Central del Estado. Este organismo toma el mismo nombre
que el fundado el 10 de agosto de 1962: Instituto
Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH).
El INRH será el encargado de dirigir, ejecutar y
controlar la aplicación de la política del
Estado y el Gobierno relativa a la actividad de los recursos
hidráulicos.
1993
Como hecho relevante se destaca la promulgación,
el 1º de julio de 1993, del Decreto
Ley No. 138 de las Aguas Terrestres, tanto superficiales
como subterráneas, cuyo objetivo es desarrollar los
principios básicos establecidos en la Constitución
de la República de Cuba y en la Ley de Protección
del Medio Ambiente. Hasta esa fecha tenía vigencia
formal en Cuba la Ley de Aguas de España del 13 de
junio de 1879, promulgada en la Isla por Real Decreto del
19 de enero de 1891.
2000-2007
En el período 2000-2001 el INRH comienza un proceso
de reorganización, modificando la estructura, funciones
y atribuciones de su Nivel Central, y crea grupos empresariales
y empresas que aplican el nuevo sistema de dirección
y gestión empresarial. El INRH, comprometido con
las tareas de estos tiempos y a la vez continuador de las
instituciones que lo precedieron, tiene hoy la responsabilidad
de trabajar en dos vertientes de singular importancia:
• Por una parte, controlar el cumplimiento, con rigor
y eficacia, de los instrumentos legales y normativos vigentes
sobre la preservación y uso racional del agua, implantando
las medidas de orden práctico que contribuyan a este
propósito y al logro de la clara comprensión
al nivel de toda la sociedad del valor de ésta, de
su papel en el desarrollo socioeconómico del país
y de su carácter limitado y escaso en nuestras condiciones.
• Por otra parte, perfeccionar y controlar a las entidades
económicas integradas en su sistema para alcanzar
los máximos niveles de eficiencia económica
y de calidad de los servicios que prestan.
Ya en el 2002, el INRH arriba a su 40 Aniversario con una
estructura consecuente con la política trazada por
el Estado Cubano de proteger el medio ambiente y los recursos
naturales, y de alcanzar el desarrollo económico
y social sostenible.
En los años siguientes el INRH ha centrado sus esfuerzos
en mitigar los efectos de la sequía que ha padecido
el país, fundamentalmente en un renglón tan
sensible como el abastecimiento de agua a la población.
Un fuerte proceso inversionista y constructivo destinado
a ampliar la infraestructura hidráulica, a la rehabilitación
de redes de conducción y distribución del
agua potable, y a obras para completar el saneamiento ambiental,
cuyos resultados se comienzan a apreciar en el 2004, continúa
durante todo el 2005, 2006 y 2007.
Otro grupo de acciones se plantea continuar desarrollando,
entre ellas, el fortalecimiento de las redes de observación
de los componentes del ciclo hidrológico como base
del conocimiento y del planeamiento, la aplicación
de los conceptos y prácticas del enfoque ecosistémico
en la gestión integrada del recurso hídrico,
teniendo a la cuenca hidrográfica como unidad básica
de gestión; la introducción de la ciencia
y la innovación tecnológica en la prevención
hidrológica y el manejo de situaciones de desastres,
tanto sequías como inundaciones; el incremento del
control de la calidad de las aguas terrestres, afectada
por fuentes contaminantes industriales, domésticas
y agropecuarias, así como por la intrusión
salina inducida por la actividad antrópica; el mantenimiento
de la infraestructura hidráulica y la óptima
administración del recurso; el aumento del reuso
y reciclaje del agua, y otras.
Las siguientes cifras demuestran lo alcanzado (datos 2006):
- Infraestructura hidráulica
• 239 embalses administrados por el Instituto Nacional
de Recursos Hidráulicos, que almacenan en su conjunto
8774,32 hm3. El mayor número de embalses se concentra
en la provincia de Camagüey con 53, mientras Sancti
Spíritus dispone de la mayor capacidad con 1273,18
hm3.
• 61 derivadoras
• 730 micropresas
• 759 km de canales magistrales
• 8 estaciones de bombeo de trasvase
• 1401 km de diques de protección
- Hidroenergía
• 179 instalaciones (pequeñas, mini y micro
centrales), ubicadas en 9 provincias y 38 municipios. Del
total, 153 prestan servicio en zonas montañosas y
de difícil acceso a más de 33 mil habitantes.
La potencia instalada es de 17,78 MW y se producen anualmente
alrededor de 30 000 MW/h, entregándose al Sistema
Eléctrico Nacional el 90 %.
- Abastecimiento de agua y saneamiento
• 95 % de la población con cobertura de abasto
de agua potable
• 94 % de la población con cobertura de saneamiento
por diferentes vías
• 2737 lugares con acueductos (834 sector urbano y
1903 rural)
• 562 lugares con alcantarillados
• 59 plantas potabilizadoras
• 8 plantas depuradoras
• 302 sistemas de lagunas
• 470 tanques sépticos
• 862121 fosas sépticas
• 19742 km de tuberías de acueductos
• 4703 km de tuberías de alcantarillado
Toda esta infraesgtructura hidráulica ha permitido
que de un potencial hidráulico total del país
de 38,1 km3 anuales, 6,4 km3 de fuentes subterráneas
y 31,7 km3 de fuentes superficiales, sean aprovechados 23,9
km3 anuales, de los cuales 16,4 km3 pertenecen a aguas reguladas,
1,5 km3 a aguas no reguladas y 6,0 km3 a aguas subterráneas.
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