Situación de la Sequía en Cuba
Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos
  Cultura del agua / Historia de la Hidráulica en Cuba
 
1492-1592   1593-1850   1851-1900   1901-1958   1959-2007
  Historia de la Hidráulica en Cuba (1959-2007)
  La situación encontrada en 1959 fue la siguiente: de los 300 asentamientos con más de 1 000 habitantes existentes en el país, sólo 114 contaban con suministro de agua por acueducto y 12 con alcantarillado. Funcionaban 16 instalaciones de cloración y de 4 plantas potabilizadoras (Camagüey, Santa Clara, Palma Soriano y Cienfuegos) una no funcionaba hacía 3 años, por no disponer de productos químicos, y otra requería ser reparada.
 
 
A su vez, el alcantarillado de la capital, La Habana, que contaba con casi 50 años de construido, resultaba insuficiente y necesitaba una urgente reconstrucción. La única planta de depuración de aguas residuales, enclavada en Santa Clara, se encontraba abandonada, y los alcantarillados de Holguín, Guantánamo y Pinar del Río, que llevaban varios años en construcción, no habían comenzado a dar servicio.

En cuanto a la capacidad de almacenamiento de agua, sólo existían 13 pequeños embalses, distribuidos en las provincias de Camagüey, Villa Clara, Holguín y Santiago de Cuba.

Surgimiento e institucionalización de la Voluntad Hidráulica

En las condiciones de subdesarrollo económico que confrontaba Cuba al triunfo de la Revolución en 1959, los recursos hidráulicos, a pesar de su innegable importancia para el progreso humano, no corrían mejor suerte que el resto de su riqueza natural, sometida al saqueo y la explotación rapaz neocolonialista de la economía cubana.

Como el resto de los recursos, los hidráulicos se convierten en patrimonio común que deben ser empleados sabia y técnicamente en provecho de toda la sociedad, en función del abastecimiento de agua potable a toda la población, del desarrollo agrícola e industrial, de prever y paliar los embates de la naturaleza como son los ciclones y la sequía. Así surge, impulsada por el co. Fidel Castro, la voluntad de desarrollar los recursos hidráulicos, y dar el lugar que le corresponde a la hidráulica en la vida social y económica de Cuba.

1962
Pero para que esta Voluntad Hidráulica se llevara a vías de hecho fue necesario sentar las bases de su organización, fue necesaria su institucionalización. De ahí, que el Gobierno Revolucionario del Estado Cubano, en virtud de la promulgación de su Ley No. 1049 del 10 de agosto de 1962, crea el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos.

Presidida por el Comandante Faustino Pérez Hernández, esta primera institución tuvo la ardua tarea de colocar los cimientos del trabajo hidráulico en el comienzo del período revolucionario al:
• Diseñar la primera estrategia nacional para poner los recursos hidráulicos en función del desarrollo económico del país e iniciar un ambicioso programa de construcciones hidráulicas.
• Asumir la atención de los servicios de acueducto y alcantarillado, incorporando a su sistema la Empresa Operadora de Acueductos y Alcantarillados del Ministerio de la Construcción, la cual tuvo su origen en la Comisión Nacional de Acueducto y Alcantarillado (CONACA), constituida como "corporación oficial autónoma" en marzo de 1959 por la Ley No. 168 del Gobierno Revolucionario, para asumir la administración, operación y mantenimiento de todos los acueductos y alcantarillados del país.

1969
Necesidad de un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles, nuevas concepciones y planes dan como resultado la fusión del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos con una nueva entidad, el DAP (Desarrollo Agropecuario del País) en mayo de 1969.

Esta fusión con el DAP da como resultado la creación dentro de éste del Grupo Hidráulico Nacional y del Grupo de Hidrología Urbanística. El primero asume la dirección técnica del programa de desarrollo hidráulico:
• Desarrollando investigaciones y proyectos de obras hidráulicas.
• Realizando investigaciones sistemáticas (observaciones del ciclo hidrológico).
• Supervisando las construcciones que ejecutan las brigadas del DAP.
• Iniciando la organización de la explotación de las obras hidráulicas.

Al Grupo de Hidrología Urbanística se le asigna la dirección de la actividad de acueducto y alcantarillado, por lo que:
• Desarrolla investigaciones y proyectos de sistemas de acueducto, alcantarillado y drenaje pluvial.
• Supervisa las construcciones de estos sistemas que ejecutan las brigadas del DAP.
• Ejecuta la operación y mantenimiento de dichos sistemas.

1977
Los avances logrados en el desarrollo agrícola e industrial y en la calidad de vida de la población cubana, conllevan a una mayor demanda de agua, la cual exige una institución acorde a los retos a enfrentar para satisfacer dicha demanda. A finales de 1976, al disolverse el DAP sus funciones pasan a diferentes organismos, creándose oficialmente en enero de 1977 el Instituto de Hidroeconomía adscrito al Ministerio de la Construcción.

El Instituto de Hidroeconomía asume, por encargo de la Administración Central del Estado, las funciones de ejecutar y controlar la aplicación de la política estatal y de gobierno en relación a la planificación y control de los recursos hidráulicos, así como la rectoría de la actividad de acueducto y alcantarillado que ejecutan los gobiernos locales. A estos efectos:
• Propone y controla el Plan de Uso del Agua.
• Desarrolla investigaciones y proyectos de obras hidráulicas, acueducto y alcantarillado.
• Ejecuta las investigaciones sistemáticas (observación del ciclo hidrológico) y el control de la calidad de las aguas.
• Ejerce la función de inversionista de las obras hidráulicas que ejecutan las empresas del Ministerio de la Construcción.
• Ejecuta la explotación de las obras hidráulicas. Se inicia la organización de los Complejos Hidráulicos.
• Realiza la mayor parte de la perforación de pozos.
• Desde el nivel central ejerce la rectoría de la actividad de acueducto y alcantarillado que es administrada por los gobiernos locales.

1987-1989
El período comprendido entre 1987 y 1989 marca otro hito en el desarrollo de los recursos hidráulicos en Cuba, al impulsarse la terminación de varias obras hidráulicas y la construcción de muchas nuevas. Este hecho se conoce como "la recuperación de la Voluntad Hidráulica".

Como hecho lógico del impulso y reorganización de la actividad hidráulica en Cuba y con el fin de perfeccionar, potenciar y jerarquizar la rectoría de los recursos hidráulicos, es también en 1989, a través del Decreto-Ley No. 114 del 6 de junio, que se crea un nuevo Organismo de la Administración Central del Estado. Este organismo toma el mismo nombre que el fundado el 10 de agosto de 1962: Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH).

El INRH será el encargado de dirigir, ejecutar y controlar la aplicación de la política del Estado y el Gobierno relativa a la actividad de los recursos hidráulicos.

1993
Como hecho relevante se destaca la promulgación, el 1º de julio de 1993, del Decreto Ley No. 138 de las Aguas Terrestres, tanto superficiales como subterráneas, cuyo objetivo es desarrollar los principios básicos establecidos en la Constitución de la República de Cuba y en la Ley de Protección del Medio Ambiente. Hasta esa fecha tenía vigencia formal en Cuba la Ley de Aguas de España del 13 de junio de 1879, promulgada en la Isla por Real Decreto del 19 de enero de 1891.

2000-2007
En el período 2000-2001 el INRH comienza un proceso de reorganización, modificando la estructura, funciones y atribuciones de su Nivel Central, y crea grupos empresariales y empresas que aplican el nuevo sistema de dirección y gestión empresarial. El INRH, comprometido con las tareas de estos tiempos y a la vez continuador de las instituciones que lo precedieron, tiene hoy la responsabilidad de trabajar en dos vertientes de singular importancia:
• Por una parte, controlar el cumplimiento, con rigor y eficacia, de los instrumentos legales y normativos vigentes sobre la preservación y uso racional del agua, implantando las medidas de orden práctico que contribuyan a este propósito y al logro de la clara comprensión al nivel de toda la sociedad del valor de ésta, de su papel en el desarrollo socioeconómico del país y de su carácter limitado y escaso en nuestras condiciones.
• Por otra parte, perfeccionar y controlar a las entidades económicas integradas en su sistema para alcanzar los máximos niveles de eficiencia económica y de calidad de los servicios que prestan.

Ya en el 2002, el INRH arriba a su 40 Aniversario con una estructura consecuente con la política trazada por el Estado Cubano de proteger el medio ambiente y los recursos naturales, y de alcanzar el desarrollo económico y social sostenible.

En los años siguientes el INRH ha centrado sus esfuerzos en mitigar los efectos de la sequía que ha padecido el país, fundamentalmente en un renglón tan sensible como el abastecimiento de agua a la población. Un fuerte proceso inversionista y constructivo destinado a ampliar la infraestructura hidráulica, a la rehabilitación de redes de conducción y distribución del agua potable, y a obras para completar el saneamiento ambiental, cuyos resultados se comienzan a apreciar en el 2004, continúa durante todo el 2005, 2006 y 2007.

Otro grupo de acciones se plantea continuar desarrollando, entre ellas, el fortalecimiento de las redes de observación de los componentes del ciclo hidrológico como base del conocimiento y del planeamiento, la aplicación de los conceptos y prácticas del enfoque ecosistémico en la gestión integrada del recurso hídrico, teniendo a la cuenca hidrográfica como unidad básica de gestión; la introducción de la ciencia y la innovación tecnológica en la prevención hidrológica y el manejo de situaciones de desastres, tanto sequías como inundaciones; el incremento del control de la calidad de las aguas terrestres, afectada por fuentes contaminantes industriales, domésticas y agropecuarias, así como por la intrusión salina inducida por la actividad antrópica; el mantenimiento de la infraestructura hidráulica y la óptima administración del recurso; el aumento del reuso y reciclaje del agua, y otras.

Las siguientes cifras demuestran lo alcanzado (datos 2006):

- Infraestructura hidráulica

• 239 embalses administrados por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, que almacenan en su conjunto 8774,32 hm3. El mayor número de embalses se concentra en la provincia de Camagüey con 53, mientras Sancti Spíritus dispone de la mayor capacidad con 1273,18 hm3.
• 61 derivadoras
• 730 micropresas
• 759 km de canales magistrales
• 8 estaciones de bombeo de trasvase
• 1401 km de diques de protección

- Hidroenergía

• 179 instalaciones (pequeñas, mini y micro centrales), ubicadas en 9 provincias y 38 municipios. Del total, 153 prestan servicio en zonas montañosas y de difícil acceso a más de 33 mil habitantes. La potencia instalada es de 17,78 MW y se producen anualmente alrededor de 30 000 MW/h, entregándose al Sistema Eléctrico Nacional el 90 %.

- Abastecimiento de agua y saneamiento

• 95 % de la población con cobertura de abasto de agua potable
• 94 % de la población con cobertura de saneamiento por diferentes vías
• 2737 lugares con acueductos (834 sector urbano y 1903 rural)
• 562 lugares con alcantarillados
• 59 plantas potabilizadoras
• 8 plantas depuradoras
• 302 sistemas de lagunas
• 470 tanques sépticos
• 862121 fosas sépticas
• 19742 km de tuberías de acueductos
• 4703 km de tuberías de alcantarillado

Toda esta infraesgtructura hidráulica ha permitido que de un potencial hidráulico total del país de 38,1 km3 anuales, 6,4 km3 de fuentes subterráneas y 31,7 km3 de fuentes superficiales, sean aprovechados 23,9 km3 anuales, de los cuales 16,4 km3 pertenecen a aguas reguladas, 1,5 km3 a aguas no reguladas y 6,0 km3 a aguas subterráneas.

 

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